Recién
despierto miro la hora uff ya es tarde pero no importa es sábado,
Que
reconfortante es despertar solo cuando ya el cuerpo no da más
Aunque si fuera posible me quedaría enredado en las
sabanas todo el día,
No puedo
debo levantarme voy al baño la ducha me espera, largo el agua
como si
fuera una refrescante lluvia de verano, me llama, extiende sus brazos
húmedos, me
seduce, intento resistirme a entrar, pero es más fuerte
la tentación,
y aunque tímidamente me enfrento a ella, está helada,
agradable
para el calor que se avecina y que ya se está sintiendo.
El agua cae
sobre mi cuerpo y me recorre todo, como si fuera un traje
a la medida,
cierro los ojos y dejo que me acaricie, me entrego, que
sensación
tan agradable sentirla así abrazándome que por algunos instantes
debo apartarme
pues la siento muy fría, pero vuelvo a entregarme ya sin
resistirme
demasiado y ya somos un complemento que nos hace únicos.
Ya soy presa
de sus encantos y tiene el poder de envolverme en sus brazos
Que me hace sentir
que vuelvo a dormir bajo el constante caer de sus aguas,
puedo
relajarme y me siento amado.
El agua ya
enfrió mi cuerpo y así como llegó esa tan ansiada lluvia y éramos
solo uno,
cierro la llave y una sensación de frío y calor en mi cuerpo extraña
ese masaje, esa
caricia delicada que por algunos minutos logra llevarme
por algún
lugar que ya no recuerdo.
Es tarde
pero es sábado que más da a qué hora salgo de acá, no hay apuro
y aguardo a
que en algún momento no muy lejano volveré a encontrarme
con esta
lluvia que jamás dejará de estar para mi, cada vez que la busque
ansiando un
refrescante momento pues es la cómplice de que juntos
podemos
escapar de esta realidad que muchas veces se vuelve ajena a mí.
16 enero
2016 22.18 Hrs.
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