domingo, 31 de enero de 2016

Recién





Recién despierto miro la hora uff ya es tarde pero no importa es sábado,
Que reconfortante es despertar solo cuando ya el cuerpo no da más
Aunque  si fuera posible me quedaría enredado en las sabanas todo el día,
No puedo debo levantarme voy al baño la ducha me espera, largo el agua
como si fuera una refrescante lluvia de verano, me llama, extiende sus brazos
húmedos, me seduce, intento resistirme a entrar, pero es más fuerte
la tentación, y aunque tímidamente me enfrento a ella, está helada,
agradable para el calor que se avecina y que ya se está sintiendo.
El agua cae sobre mi cuerpo y me recorre todo, como si fuera un traje
a la medida, cierro los ojos y dejo que me acaricie, me entrego, que
sensación tan agradable sentirla así abrazándome que por algunos instantes
debo apartarme pues la siento muy fría, pero vuelvo a entregarme ya sin
resistirme demasiado y ya somos un complemento que nos hace únicos.
Ya soy presa de sus encantos y tiene el poder de envolverme en sus brazos
Que me hace sentir que vuelvo a dormir bajo el constante caer de sus aguas,
puedo relajarme y me siento amado.
El agua ya enfrió mi cuerpo y así como llegó esa tan ansiada lluvia y éramos
solo uno, cierro la llave y una sensación de frío y calor en mi cuerpo extraña
ese masaje, esa caricia delicada que por algunos minutos logra llevarme
por algún lugar que ya no recuerdo.
Es tarde pero es sábado que más da a qué hora salgo de acá, no hay apuro
y aguardo a que en algún momento no muy lejano volveré a encontrarme
con esta lluvia que jamás dejará de estar para mi, cada vez que la busque
ansiando un refrescante momento pues es la cómplice de que juntos
podemos escapar de esta realidad que muchas veces se vuelve ajena a mí.

16 enero 2016     22.18 Hrs.

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